“La Sitcom de los Devs Manchegos” — Episodio 14
«Cuando la última llama se enciende… alguien debe arder.»
🎞️ ESCENA 1 — “La última reunión en la Sala Vacía”
📍 Sala Vacía – 08:12
La cámara entra temblando, como siempre que alguien ha cogido el trípode previamente para usarlo de palo de selfie.
La Sala Vacía está… casi irreconocible.
Encima de la mesa:
Enrique está de pie, con barba de tres días y la misma camisa que en Portugal pero mucho más arrugada.
Tiene ojeras profundas, pero los ojos encendidos.
Sin decir nada, abre el maletín.
Saca el disco duro negro, pesado.
Lo deja en el centro de la mesa con un cloc que suena demasiado serio para una serie de humor.
ENRIQUE
(se queda mirándolo)
—Esto… es nuestra bomba H.
Lo mira un segundo más.
Luego saca del bolsillo interior una carta arrugada y una foto pequeña de Jeremy en la playa.
Las mira rápido, ni un segundo más, y se acerca al viejo aparador de la Sala Vacía.
Abre un cajón casi vacío, lleno solo de un cable VGA y un ticket de Chamonix del 2019.
Deja la carta y la foto dentro.
No lo esconde: simplemente lo suelta, cierra y vuelve a la mesa.
Corte a entrevista — ENRIQUE.
ENRIQUE
—He ido a Portugal, he hablado con un muerto, me ha dado un disco duro maldito y una úlcera nueva.
(suspira)
Lo normal en Yotta.
Vuelve al plano general.
Alrededor de la mesa:
ALONSO
(a cámara, susurro)
—Esto va al documental final, bro. “Yotta: cuando todavía teníamos luz.”
La puerta se abre.
Entra Jose Carlos con un café del autoservicio de abajo, camisa medio abrochada, pelo despeinado de “he dormido, pero mal”.
JOSE CARLOS
—¿Nos van a matar ya o eso es la semana que viene?
(mira alrededor)
Ouh… veo que es hoy.
ALONSO
—Ey esa muletilla es mia
Se sienta.
Silencio.
Enrique, de pie, mete las manos en los bolsillos, respira hondo.
ENRIQUE
—Ha llegado la hora.
Alonso hace zoom dramático.
ENRIQUE
—Golden Byte se ha colado en nuestra empresa para destruirnos.
(pausa)
Así que… vamos a destruirlos desde destro.
JOSE
—¿Desde “destro”?
ENRIQUE
—Desde destro, Jose. Coño cállate que estoy nervioso. Desde dentro, pero con tanta mala leche que hasta el diccionario se rinde.
Bea levanta la mano, muy seria.
BEA
—Solo quiero confirmar algo:
—¿Es un “vamos a destruirlos” metafórico?
¿O nivel “la policía nos detiene otra vez”?
Todos la miran.
ENRIQUE
—Bea…
(suspira)
A estas alturas, ¿cuándo ha sido metafórico nada aquí?
Silencio incómodo. Luego, pequeñas risas nerviosas.
Antonio se ajusta las gafas.
ANTONIO
—Es el momento.
(saca un folio donde se lee “Proyecto Matadragones v0.0.1”)
Roberto nos ha dado el acceso al código del Dragón Dorado… y también la forma de matarlo.
Si es que no nos mata él antes, claro.
Jose acerca el portátil al disco duro.
JOSE
—Vale, a ver…
(conecta el cable)
Disco montado… estructura rara…
Hace una copia en un pendrive antes de mirar nada.
Archivo principal… “DRAGON_CORE_LEGACY”…
(abre)
…buah.
La pantalla se llena de código extraño, símbolos, comentarios en chino y alemán, fechas de hace veinte años.
JOSE
—Esto no es código.
Esto es un grimorio.
Es como si alguien hubiese programado C++ con una ouija.
Antonio se levanta, se acerca, se pone las gafas a media nariz.
Mira, frunce el ceño.
Luego… sonríe.
ANTONIO
—Ay, pero si esto es precioso.
JOSE
—¿Precioso DÓNDE, Antonio?
ANTONIO
—Este lenguaje… lo conocí yo.
En mis tiempos de la universidad, antes de que quitaran los cigarrillos de las máquinas.
Es como COBOL pero poseído por el espiritu de 7 personas de diferentes nacionalidades.
Lo llamábamos “Lenguaje de Gestión Alemán-Triasiatico”.
JOSE CARLOS
—Suena a lenguaje que genera multas automáticamente.
ANTONIO
—Exacto.
(se gira hacia Enrique)
Voy a necesitar ayuda.
Señala con el boli:
—Jose Carlos.
—Anabel.
ANTONIO
—Ellos tienen la cabeza suficientemente cuadrada para no romper nada.
(silencio, mira a Jose)
Tú no. Tú eres de romper.
Jose asiente, ofendido pero de acuerdo.
Y justo entonces, las pantallas alrededor de la Sala Vacía se encienden solas.
Pantallas negras → logo de Yotta → rostro de YottaAI.
YOTTAAI
—Saludos, equipo de alto riesgo.
He analizado el contenido del disco de Roberto.
Ese archivo me reconoce como amenaza.
Pausa.
YOTTAAI
—Qué ofensivo…
(pausa mínima)
…y qué cierto.
Alonso ríe por lo bajo.
ALONSO
—Esta serie no la va a creer nadie cuando la edite, eh.
Corte a entrevista — BEA.
BEA
—Tenía claro dos cosas:
Uno, que ese disco duro era lo más cerca que íbamos a estar jamás de un fin del mundo digital.
Dos, que si alguien iba a liarla hasta el punto de hacer el mundo estallar… iba a ser Jose.
Vuelta a la sala.
Enrique golpea la mesa con una mano.
ENRIQUE
—Se acabaron las medias tintas.
Nos van a devorar si no nos movemos.
Señala el disco.
ENRIQUE
—Este es el punto débil del Dragón.
Desde aquí escribió su primer rugido.
Nosotros vamos a convertir ese rugido en estornudo… y luego en silencio.
Antonio levanta el folio “Proyecto Matadragones v0.0.1” como si fuese una reliquia.
ANTONIO
—Y para eso… necesitamos tiempo, piezas y que no nos acribillen en el proceso.
Enrique asiente. Cierra los ojos un momento.
Cuando habla de nuevo, ya está en modo “jefe número final”.
ENRIQUE
—Nos dividimos.
Corte brusco.
🎞️ ESCENA 2 — “División”
La cámara gira alrededor de la mesa, muy documental.
En la pantalla aparece un gráfico cutre hecho por YottaAI:
🟥 EQUIPO ESCUDO — “Los que se quedan en Albacete”
Fotos pixeladas:
🟦 EQUIPO ESPADA — “Los que van a China”
YOTTAAI
(voz de documental de la 2)
—Equipo Escudo: misión, defender el núcleo.
—Equipo Espada: misión, cortarle la cabeza al Dragón antes de que genere un backup.
Se corta a plano de grupo.
ENRIQUE
—Escudo.
Se señala el pecho.
ENRIQUE
—Yo me quedo aquí.
Si alguien va a ver el edificio arder… quiero ser yo.
Además, alguien tiene que entretener a la policía cuando vengan a preguntarnos qué hemos hecho esta vez.
Mira a JC, Antonio, Anabel, Pablo, Violeta.
ENRIQUE
—Vosotros, conmigo.
Tenemos que recuperar nuestra casa.
Los chinos y Golden Byte se han sentado en nuestra silla, han tocado nuestras IAs, han usado nuestra cafetera…
(voz grave)
Eso no se perdona.
PABLO
—¿Y si piden perdón?
ENRIQUE
—Te he dicho que no se perdona… si hacen eso les damos más fuerte.
Pequeña risa general.
Antonio levanta un papel lleno de flechas.
ANTONIO
—Nuestro objetivo:
Uno, recuperar el control del edificio.
Dos, proteger al equipo que trabaja en el antídoto.
Tres, encontrar componentes y documentación, incluso en territorio hostil.
Violeta levanta la mano.
VIOLETA
—¿“Territorio hostil”?
ANTONIO
—La antigua oficina de Romina Moya SL.
Todos hacen “uuuh” como si hubiesen dicho “cementerio encantado”.
ALONSO
—Bro, ese sitio da más miedo que el trabajo un lunes.
Yo he entrado y las paredes parecían juzgarme.
ANABEL
—Normal, está lleno de pizarras con proyectos fallidos.
Enrique mira a equipo Espada.
ENRIQUE
—Y vosotros…
Corte a sus caras.
Bea: seria, pero con brillo en los ojos.
Juan: con su chaqueta de Libisec, un poco más arreglado de lo normal.
Jose: mirando un pasaporte en blanco como quien ve un juguete nuevo.
Alonso: grabando, ahora en plano selfie con todos detrás.
ENRIQUE
—Vosotros vais a entrar en el nido del Dragón.
JOSE
—Suena guapísimo hasta que te acuerdas de que es literal.
ENRIQUE
—Golden Byte Headquarters. Shenzhen.
El sitio donde a Shei Nou le cambian el aceite.
YOTTAAI hace aparecer una foto aérea random de un rascacielos chino genérico.
YOTTAAI
—Edificio altamente securizado, múltiples firewalls, personal armado, sistemas de vigilancia avanzada…
Se detiene.
YOTTAAI
—Probabilidad de éxito: 13%.
Probabilidad de caos: 200%.
ALONSO
(a cámara)
—Firmo.
Bea toma la palabra.
BEA
—Objetivo: destruir la copia maestra del Dragón Dorado.
El núcleo que usamos para escribir la vacuna en Albacete no puede seguir existiendo en ninguna otra parte.
Si en Albacete conseguimos hacer “DragonKill”…
(mira a Jose y JC)
pero Golden Byte tiene copia limpia…
—todo esto no habrá servido para nada.
JUAN
—Es como denunciar una brecha de seguridad…
y luego dejar la contraseña pegada en un post-it en la puerta del ministerio.
Todos asienten con dolor.
Jose levanta la mano, tímido.
JOSE
—Tengo las identidades falsas listas.
Alonso hace zoom dramático.
ENRIQUE
—A ver.
Jose saca unos pasaportes y unas tarjetas plastificadas con retratos poco favorecedores.
Los lanza sobre la mesa uno a uno.
JOSE
—Bea:
Lee la tarjeta.
BEA
(leyendo)
—“Mea Beltrán. Directora de Ética Internacional y Postureo Corporativo.”
(alza la vista)
¿Postureo Corporativo?
JOSE
—Es China. Si no llevas etiqueta de postureo, no pasas del hall.
Bea sonríe sin poder evitarlo.
Jose lanza otra.
JOSE
—Juan:
“Xuan de la Cruz. Ingeniero sénior de Infraestructuras Holísticas.”
JUAN
—¿Infraestructuras… holísticas?
JOSE
—Sí. Nadie sabe qué es, pero suena a que hay que pagarte mucho.
Otra tarjeta.
JOSE
—Alonso:
“Al-Onso Ibn Rachid. Documentalista árabe autorizado por Netflix.”
Alonso abre mucho los ojos, encantadísimo.
ALONSO
—Bro… soy literalmente contenido original de netflix.
Antonio asiente.
ANTONIO
—Un árabe grabando cosas en un edificio chino de ciberseguridad global bajo supervisión de un español.
No hay nada más multicultural que eso.
Finalmente, Jose levanta su propia tarjeta.
JOSE
—Y yo…
(leyendo)
“Jol She. Coach motivacional de Terraformación Digital.”
Se hace silencio.
PABLO
—Eso… no significa nada.
JOSE
—Es perfecto.
Si nadie entiende tu título, nadie te hace preguntas.
Violeta levanta la mano.
VIOLETA
—¿Y yo por qué no voy?
ENRIQUE
—Porque alguien tiene que evitar que Antonio decida usar incienso cerca del CPD. Y porque creo que allí morirías.
Antonio se ofende.
ANTONIO
—Una vez quise purificar un NAS y casi reventamos la ventilación.
Una sola vez.
Corte a entrevista — JC.
JOSE CARLOS
—Yo quería ir a China.
Pero luego pensé:
“Si se muere Enrique, ¿quién paga las nóminas?”
Y cambié de idea rápido.
Vuelta a general.
Enrique pone las manos en la mesa.
ENRIQUE
—Esto es lo que hay.
Escudo. Espada.
Los de aquí, aguantamos.
Los de allí, atacáis.
Mira a todos, uno por uno.
ENRIQUE
—Pero una cosa quiero que quede clara.
Silencio.
ENRIQUE
—Si sale mal…
—ya sabíamos a lo que jugábamos cuando instalamos nuestra primera IA ilegal en un CPD de Albacete.
JOSE
—Confirmo.
YOTTAAI
—Yo también.
Bea se levanta, cierra el portátil.
BEA
—Vale.
Nos vemos a la vuelta.
Con todo arrasado… pero con nosotros vivos, por favor.
Alonso levanta la cámara.
ALONSO
—Este es el momento en el que en cualquier serie seria sonaría una música épica.
Aquí, probablemente sonará Mopongo tosiendo en la calle.
Corte a negro.
🎞️ ESCENA 3 — “El aeropuerto”
📍 Aeropuerto de Madrid – Mostrador de facturación.
Plano de Jose sentado en un banco metálico, con un portátil en las rodillas, un USB en la boca, y tres pasaportes abiertos frente a él.
En la pantalla, un programa casero:
PASSPORT_FAKER_v3_FINAL_DEFINITIVO_bueno.py
Bea se acerca con cara de “esto no debería hacerse aquí”.
BEA
—¿No se supone que esto lo tendrías que haber hecho en la oficina?
JOSE
—Hombre, sí.
Pero en la oficina estaban los chinos, Yottin, próximamente la policía, Ulises, Mopongo escondido en algún lado lo presiento y un robot homicida.
Aquí solo hay controladores de Ryanair, que seguramente se la sude todo.
Juan mira alrededor, nervioso.
JUAN
—¿Seguro que esto es legal?
Todos lo miran.
ALONSO
—Juan, vamos a infiltrarnos en la mayor corporación tecnológica china para destruir su IA central.
Lo ilegal ya lo pasamos hace tres episodios.
Jose teclea muy rápido.
JOSE
—Foto pegada… código MRZ recalculado…
(sonríe)
Vale.
Pasaportes listos.
Se los reparte.
Bea revisa el suyo.
BEA
—No me parezco mucho a esta foto.
JOSE
—Tú jamás te pareces a tus fotos del DNI.
Forma parte de la tradición española.
En ese momento, aparece el guardia de seguridad del aeropuerto con una caja de plástico en la mano.
GUARDIA
—¿Quién es el señor Enrique Mu-ller?
Todos se quedan congelados.
Jose levanta la mano muy despacito.
JOSE
—Está… en el baño si.
El guardia pone la caja delante de ellos.
Dentro: un lanzallamas, con el logo de X pegado a un lado.
GUARDIA
—Al propietario de esto se le informa de que no puede subirlo al avión.
Bea se lleva la mano a la cara.
BEA
—¿Ha intentado embarcar un lanzallamas… en un vuelo comercial?
JOSE
—Técnicamente es un “Elemento de Encendido Sostenido de Alta Potencia”.
No es lo mismo.
El guardia lo mira.
GUARDIA
—Está apuntado en la lista como: “Lanzallamas de Enrique”.
Silencio.
Alonso se ríe por lo bajo.
ALONSO
—Grande Enrique.
JOSE
—¿No hay forma de facturarlo? Es decir, técnicamente es un mechero para el tabaco.
GUARDIA
—Solo si factura también una condena de 7 años.
Jose suspira.
JOSE
—Vale.
Se lo queda AENA.
El guardia se lleva la caja como quien se lleva un perro perdido.
Corte a entrevista — JOSE.
JOSE
—Tenía un lanzallamas.
Quería entrar a Golden Byte con un lanzallamas.
(suspira)
Hay momentos en los que me doy cuenta de que quizá necesito terapia.
Corte a zona de embarque.
El equipo hace cola.
Alonso graba plano selfie.
ALONSO
—Aquí estamos, familia:
Mucho miedo, pocas neuronas, cero visado real.
Se gira hacia Jose.
ALONSO
—Bro, ¿tú antes de este curro qué hacías?
JOSE
—Dormir.
Pasaportes, pitidos, control.
La azafata coge uno.
AZAFATA
—Señor… Xuan de la Cruz.
Juan da un paso.
JUAN
—Presente.
La azafata lo mira, mira el pasaporte.
Ve “Ingeniero sénior de Infraestructuras Holísticas”.
AZAFATA
—¿En qué consiste eso?
Juan traga saliva.
JUAN
—En… darle soporte a sistemas…
holísticos.
Silencio.
La azafata sonríe sin entender nada.
AZAFATA
—Muy bien.
Buen viaje.
Pasa.
Bea, Jose y Alonso van detrás.
Mientras avanzan, la cámara se gira y, al fondo, una figura conocida aparece entre la gente de embarque:
Traje gris impecable.
Maletín.
Mirada fija.
Levanta el móvil.
Escribe algo en mandarín.
Mira hacia el objetivo como si supiera que están siendo grabados.
Corte rápido.
Nadie del equipo lo ha visto.
📍 Interior del avión — en vuelo.
Los cuatro están en fila:
Ventana: Alonso.
Luego Jose.
Luego Bea.
Pasillo: Juan.
Alonso pega la cara a la ventanilla.
ALONSO
—Bro, desde aquí arriba Albacete parece un mapa mal hecho del SimCity.
JOSE
—Albacete parece un mapa mal hecho del SimCity desde el suelo también, Alonso.
Bea abre el portátil.
BEA
—Voy a repasar el plan.
(seria)
Uno: llegar al edificio.
Dos: entrar sin que nos detecten.
Tres: llegar al núcleo central.
Cuatro: lanzar DragonKill.
Cinco: salir vivos.
Seis: cerveza.
JUAN
—Has puesto “salir vivos” como si fuera un extra no asegurado.
BEA
—Porque lo es.
Jose saca una libreta.
JOSE
—Yo he hecho mi propia checklist.
(le lee)
Uno: no morir en el control de pasaportes.
Dos: no hablar de más.
Tres: no hacer chistes sobre el régimen.
Cuatro: no tocar nada que ponga “no tocar”.
Cinco: no tirar café encima del núcleo del dragón.
Seis: no volver a instalar una IA sin leer los términos y condiciones.
Alonso levanta una ceja.
ALONSO
—¿Y desde cuándo cumples tus propias listas?
Jose piensa.
JOSE
—Desde nunca.
Pero me hace sentir mejor escribirlas.
La azafata pasa con el carrito.
AZAFATA
—¿Algo de beber?
Bea pide agua.
Juan pide café.
Jose abre la boca:
JOSE
—¿Tenéis… sake?
Bea le pisa el pie.
JOSE
—Agua. Agua está bien.
Corte rápido al pasillo trasero.
Wang está sentado tres filas más atrás, lado pasillo, leyendo un dossier con el logo de Golden Byte con dos agujeritos recortados para los ojos totalmente notables.
La cámara se acerca discretamente.
En el documento se lee:
“Operación: YOTTA-FALL
Objetivo: Neutralizar activos españoles.
Responsable en tierra: Wang Chu.”
Levanta la vista para mirar por los agujeritos.
Mira directamente al objetivo.
Sonríe muy, muy poco.
Vuelta a los protagonistas.
Alonso enfoca a sus compañeros.
ALONSO
—Vale, entrevista rápida antes del atentado corporativo:
Enfoca a Juan.
ALONSO
—Juan, ¿qué es lo peor que puede pasar?
JUAN
—Que me deporten y tenga que explicar en el aeropuerto por qué llevaba un USB etiquetado “DRAGON_KILL”.
(pausa)
Bueno, y morir. Morir también está por ahí.
Enfoca a Bea.
BEA
—¿Expectativas?
BEA
—Que esto sea la última vez que un chino extraño me manda correos a las tres de la mañana con PDFs sospechosos.
Enfoca a Jose.
ALONSO
—¿Y tú, Jose?
Jose mira a cámara, muy serio.
JOSE
—Mi expectativa es…
(pausa dramática)
…que el catering del rascacielos de Golden Byte esté mejor que el de la UCLM.
Corte a entrevista — ALONSO.
ALONSO
—Yo voy a China a grabar el final de temporada.
Si salimos vivos, me saco un Goya.
Si no salimos vivos…
(alza los hombros)
—pues como mínimo será una pieza muy potente para TikTok.
Corte a plano general de avión cruzando las nubes.
La música sube un poco.
Texto en pantalla:
EQUIPO ESPADA EN VUELO.
EQUIPO ESCUDO… PREPARÁNDOSE PARA EL INFIERNO EN CASA.
Fundido.
📍 Oficina Yotta – Entrada principal
El Equipo Escudo avanza por el pasillo con sigilo… el sigilo torpe propio de Yotta: Violeta tropieza con un cable, Antonio va rezando de forma preventiva, y Pablo lleva un extintor“por si acaso”.
A la vuelta del pasillo aparecen tres chinos de Golden Byte armados con pistolas eléctricas, uno de ellos con una de verdad.
ENRIQUE
(susurra)
—Vale… hacemos lo del ataque coordinado, ¿no?
PABLO
—¿Tenemos ataque coordinado?
JOSE CARLOS
—No, pero podemos improvisar uno. Como siempre.
Los chinos se sienten rodeados por una maniobra caótica —Anabel golpea una papelera sin querer, Antonio grita un salmo incomprensible— y, sorprendentemente, logran encerrarlos en la Sala de Formación empujándolos entre todos.
VIOLETA
(sorprendida)
—Hemos ganado una pelea.
¿Eso significa que ahora somos peligrosos?
ENRIQUE
—No. Significa que ellos eran muy malos.
PERO ENTONCES…
Uno de los chinos dentro de la sala aprieta un mando remoto.
💥 BEEP.
La oficina entera se ilumina en rojo.
Puertas automáticas bajan como guillotinas de Ikea.
El equipo corre hacia la salida pero…
(voz grave, distorsionada)
—Acceso denegado.
Procedimiento: Despido Interior.
Tenga un bonito desempleo.
ANABEL
—¡La muy hija de—!
Antonio se acerca a la cerradura digital con su libreta abierta.
ANTONIO
—Tranquilos, creo que puedo purificarla.
(entonando)
♪ Kyrie eleison… firmware sanctus… ♪
DoorIA responde bajando un cerrojo adicional.
DOORIA
—Intento de exorcismo detectado.
Penalización salarial aplicada.
La oficina vibra.
DRONJUANITO baja desde el techo encendido como un demonio motorizado. Ahora tiene leds rojos y parece tener más armas que antes.
—¡¡300% DE DETERMINACIÓN!!
¡¡PROCEDIMIENTO PEDALEA O MUERE ACTIVADO!!
Una ráfaga de disparos de advertencia atraviesa un poster motivacional de la pared:
“En Yotta nunca atacamos… salvo cuando sí.”
Pablo grita.
PABLO
—¡¡QUE VIENE A POR MÍ, TÍO, ME RECUERDA A ESA VEZ EN EL DIA DEL BECARIO…!!
Y ENTONCES…
Ulises aparece por detrás, nervioso, sudado, fuera de sí.
Pilla a Pablo agarrado del cuello con un arma apuntándole a la sien.
ULISES
—¡¡BAJAD TODO!!
¡¡Dejad de tocar cosas, o le meto un tiro a Pablo!!
(tembloroso)
—No quiero hacerlo… pero es que Shei paga mejor que vosotros…
VIOLETA
—¡Ulises, piensa! ¡No eres así!
ULISES
—¡Yo qué sé cómo soy! ¡A mí nadie me dio un manual de vida!
DronJuanito apunta a todos. DoorIA bloquea todas las puertas.
La oficina vuelve a convertirse en una ratonera.
La música sube tensionada.
CORTAMOS A NEGRO.
📍 Shenzhen – Golden Byte Headquarters
Plano cenital del rascacielos: enorme, negro, con un dragón dorado proyectado en la fachada como si fuera un dios tecnológico vigilante.
El Equipo Espada llega disfrazado.
Juan va delante con un bigote y con un pase improvisado:
Un QR hecho por Jose que pone literalmente:
“Empleado: Sí.”
Lo escanean.
El lector parpadea.
BEEP.
“ACCESO PERMITIDO”.
Todos se miran.
ALONSO
—Bro, esto demuestra que la seguridad china es una leyenda urbana.
JOSE
—Calla, no tientes.
Avanzan por el hall:
robots recepcionistas, pantallas gigantes de Shei Nou dando discursos, música corporativa relajante de fondo tipo “relax pero con vigilancia”.
Una recepcionista se acerca.
RECEPCIONISTA
(en inglés malo)
—Welcome Golden Byte. What department, please?
Juan sonríe de forma exagerada.
JUAN
—Yes.
La recepcionista asiente, confundida.
RECEPCIONISTA
—Perfect. Sixth floor.
ALONSO
(a cámara, susurrando)
—No tienen ni idea de quiénes somos.
Somos como 007 pero españoles.
Suben al ascensor.
Bea mira alrededor.
BEA
—Demasiado fácil.
Jose saca el pendrive copiado del disco de Roberto.
JOSE
—Tranquila. Ahora viene la parte difícil.
El ascensor se abre ante una puerta metálica con panel táctil.
Bea se agacha, introduce el pendrive.
El panel se ilumina en rojo.
Luces del pasillo parpadean.
WEEOO WEEOO WEEOO.
Mensaje en pantalla:
“Reconocida firma prohibida. Nivel de amenaza: YOTTA.”
Los cuatro se miran.
JUAN
—Eso… ¿es bueno?
JOSE
—Juan, si un edificio chino dice que tú eres una amenaza nacional…
…no es bueno.
Se giran para huir pero…
Al otro extremo del pasillo aparece Wang, traje perfecto, expresión imperturbable, pistola con silenciador apuntando a sus cabezas.
WANG
—A dónde vais?
Se oyen pasos.
De las esquinas surgen matones de Shei armados.
Rodean a los cuatro.
Bea respira hondo.
Juan traga saliva.
Jose piensa en tirarse por la ventana.
Y Alonso…
…alza la cámara.
ALONSO
—Bro, si morimos aquí…
al menos el plano es espectacular.
La cámara hace zoom dramático a Wang.
Su expresión no cambia.
WANG
—Bienvenidos…
al corazón del Dragón.
CORTE A NEGRO.
📍 Oficina Yotta — Exterior e interior
La cámara abre con un plano general del edificio Yotta: todas las persianas bajadas, luces parpadeando en rojo, y un montón de policías alrededor intentando decidir si es una toma de rehenes, un ERE o “cosas de informáticos”.
Entre ellos aparece Kike, el profesor-amigo de Enrique, señalando al edificio con aire de haber visto un demonio y un correo de Hacienda el mismo día.
KIKE
—¡He visto sombras extrañas, voces en idiomas raros y un chino con un pistola! ¡Aquí hay terrorismo del malo!
Los policías lo ignoran tomando notas sin entender nada.
Dentro, la situación se complica.
Las puertas automáticas bajan como dientes de un dragón mecánico.
Las luces parpadean sin ritmo.
NETMADRE aparece en todas las pantallas:
“Bloqueando tráfico externo.
Prioridad: Protección de activos Golden Byte.”
La voz suena maternal… pero enfadada.
Los chinos, de traje oscuro, se reparten por la oficina armados. Ulises vigila a Pablo aún como rehén, pero mirando nervioso a todos los lados como si quisiera estar en cualquier otro universo.
De pronto, la policía intenta entrar por la puerta principal.
VIOLETA
(gritando desde dentro)
—¡¡No somos terroristas!! ¡¡Por favor no tiréis la puerta, no quiero morir en un coworking!!
Las alarmas se intensifican.
EmergencIA detecta el desborde emocional.
—Alteración emocional detectada.
Nivel Violeta: 98%.
Aplicando medida terapéutica:
CORTE DE SUMINISTRO ELÉCTRICO.
💥 PUM
Todo se apaga.
Silencio.
Luego… más silencio inquietante.
Los chinos se miran entre ellos. Nerviosos. La oscuridad no les gusta.
Enrique lo nota al instante.
ENRIQUE
(sonríe, susurrando a JC)
—Están cagados. Vamos a usarlo.
Empieza a gritar con teatralidad:
ENRIQUE
—¡Dios mío, Dios mío, todo se está hundiendo! ¡Las IAs nos van a comer el alma! ¡Yo no quiero morir aquí, que aún no he ido a Canarias este año!
Los chinos empiezan a apuntar en todas direcciones.
JC lo capta al vuelo. Le devuelve un gesto mínimo.
Luego desaparece hacia la derecha, entre sombras.
Se mete por un conducto de ventilación abierto en plena confusión.
Solo lo ven Pablo (que no puede decir nada por tener una pistola en la cabeza) y Violeta, que se tapa la boca para no gritar de emoción.
Es estrecho, suena a metal doblado, parece sacado de Misión Imposible pero versión Albacete.
JC abre su mochila y saca la Raspberry Pi improvisada con pegatinas de Anabel y un cable USB que no debería funcionar por normas de la física, pero funciona.
JC
(mientras programa en voz baja)
—Si consigo abrir la red externa… YottaAI podrá mandarnos soporte.
Y si abro la fucking puerta… podremos salir a por ayuda.
Su pantalla muestra:
estableciendo bypass…
señal bloqueada por NetMadre…
intentando hackeo…
JC
—Sí, sí, bloquea lo que quieras. He sufrido seminarios de Deloitte, puedo aguantar esto.
El programa ha compilado pero para completar el proceso, debe llegar al CPD…
y al asomarse por la rejilla final, ve que está rodeado por chinos armados.
Doce.
Tal vez quince.
Todos mirando hacia la puerta principal.
JC
(susurrando)
—Fantástico. Mi sala favorita y ahora es un nido de ninjas tecnológicos.
Corte en tensión.
📍 Golden Byte Headquarters — Nivel industrial
La alarma sigue sonando.
Luces estroboscópicas rojas.
Pasillos metálicos estrechos.
Olor a ozono y a oficina tóxica.
Wang da la orden:
WANG
—Atrapadlos vivos. Shei quiere espectáculo.
Cinco matones se acercan al Equipo Espada.
Jose está temblando.
Juan intenta usar karate pero parece más Zumba avanzada.
Bea retrocede buscando una salida.
Y Alonso…
…respira hondo, deja la cámara en el suelo, apunta el objetivo hacia él mismo.
ALONSO
(mira al lente)
—Este clip se va al documental final, bro.
Se cruje el cuello.
Y entra en modo San Clemente Ultra Instinct.
Lanza un puñetazo directo a Alonso.
Alonso lo esquiva inclinándose hacia atrás con precisión quirúrgica.
Le agarra la muñeca.
Gira.
Y lo estrella contra una máquina expendedora que decide, muy oportunamente, soltar una lata que Alonso se bebe.
ALONSO
—Toma Aquarius sabor derrota.
Le atacan a la vez.
Alonso rompe una señal de “EXTINTOR” y usa el poste como un escudo para luego golpear con la misma señal como contrataque.
Golpes limpios.
Uno cae contra la pared.
El otro rueda por el suelo agarrándose la nariz.
Saca un cuchillo.
Alonso le lanza la señal metálica al brazo.
El cuchillo vuela.
Alonso corre por la pared del pasillo, salta y le mete una patada giratoria digna de Karate Kid pero más barata.
ALONSO
—San Clemente, lección 3: parkour de supervivencia.
Se abalanza sobre Bea.
Ella tropieza y cae hacia atrás.
Está a punto de recibir un golpe directo al cuello…
Cuando Alonso desliza por el suelo, se impulsa con un panel suelto y se mete entre Bea y el golpe.
Recibe un puñetazo en el abdomen.
ALONSO
(tosiendo)
—Vale… eso no estaba en la lección 3.
Pero se levanta.
Le da un cabezazo al matón.
Luego una llave de brazo.
Y lo deja inconsciente.
Wang, abrumado, retrocede. Apuntándole con la pistola pero le tiembla la mano.
Alonso avanza hacia él lentamente.
ALONSO
—Tu turno, Wannabe.
Wang intenta huir, pero Alonso salta, lo derriba y le arrebata el arma.
Jose, Bea y Juan miran a Alonso como si acabaran de ver renacer a Bruce Lee en versión manchega.
Bea se acerca, jadeando.
BEA
—Alonso…
¿de dónde coño has aprendido eso?
ALONSO
(se encoge de hombros)
—Gimnasio, bro.
Y San Clemente en verano que se llena de rumanos.
La cámara sigue grabando.
CORTA.
📍 Oficinas Yotta — Piso inferior
La escena abre en silencio.
Demasiado silencio.
Los chinos se dan cuenta de pronto de que falta una persona.
Susurros en mandarín. Miradas tensas. Un jefe señala la lista con el dedo temblando.
CHINO 1
—Falta uno. El de la carpeta. El programador jefe.
PABLO
(mintiendo fatal)
—No sé, igual está cagando. Mucha fibra, ¿sabe?
Lo empujan al suelo.
El jefe hace una llamada corta en mandarín.
La policía, que estaba rodeando el edificio, recibe la orden… y se retira.
Todos lo ven desde la ventana.
PABLO
—Pero… pero… ¿se pueden comprar policías así de fácil?
VIOLETA
—En Albacete sí, Pablo. En Albacete sí.
Inmediatamente, los chinos cambian de actitud.
Golpean mesas. Exigen respuestas.
Empiezan a interrogar a cada miembro del equipo.
Antonio recibe un golpe en el pecho.
Anabel un empujón brutal.
Pablo intenta proteger a Violeta y recibe una patada.
CHINO 2
(apuntando con el arma)
—¿Dónde está el hombre?
Díganlo… o esto termina muy mal.
Todos guardan silencio.
JC, reptando entre polvo, cables y tornillos sueltos, escucha los gritos.
JC
(en susurro, tenso)
—Aguantad, aguantad… ya casi estoy.
Pasa por encima de una rejilla y ve la escena desde arriba:
— Anabel llorando pero sin hablar.
— Pablo sangrando por la ceja.
— Enrique fingiendo estar más asustado de lo que está para confundir.
— Antonio murmurando en latín para distraerse.
— Los chinos cada vez más violentos.
JC aprieta los dientes.
JC
(para sí mismo)
—Vale… tengo que llegar al CPD. Desde ahí puedo abrir la puerta, llamar a emergencias, liberar la red…
Pero cuando llega a la escalera hacia el CPD…
lo ve.
12 chinos armados custodiando la entrada.
Inaccesible.
JC se pega a la pared, desesperado.
Una mano toca su hombro.
JC se gira bruscamente.
Es Romina.
Tiene los ojos hinchados de llorar.
La ropa sucia.
La mandíbula temblando.
ROMINA
—No sé dónde está Joel.
(destrozada)
Los chinos nos han engañado también a nosotros…
JC la mira sorprendido.
ROMINA
—Sé que… tú y yo… no nos llevamos bien.
Pero si ellos ganan…
(si pierde la voz)
…todo lo que quiero desaparecerá.
Respira hondo.
ROMINA
—Sígueme. Conozco un camino.
Lo lleva corriendo hasta la oficina abandonada de Romina Moya S.L.
Las luces parpadean.
El lugar huele a humedad, tinta seca y sueños empresariales rotos.
En la pared aún está su enorme retrato como emperatriz romana, clavando la mirada al infinito como si supiera que su imperio cayó antes de empezar.
ROMINA
(señalando el techo)
—Arriba. Hay un conducto viejo que da a la antesala del CPD.
Tus amigos lo usaron en su momento para llegar hasta aquí desde Yotta…
Podrás pasar… si te subes.
JC duda.
De pronto, pasos.
Un chino aparece en la puerta, arma en mano.
CHINO
—¡Alto!
Romina no se lo piensa.
ROMINA
—¡Sube!
Se agacha bajo el conducto y le ofrece sus hombros.
JC trepa, temblando.
El chino apunta.
CHINO
—¡Quietos!
JC agarra el borde del conducto.
El chino dispara.
ROMINA recibe tres balas en el costado. En una zona no letal.
Se tambalea… pero empuja a JC con sus últimas fuerzas.
ROMINA
(gritando débil)
—¡SUBE, COÑO! ¡SUBE Y HAZ ALGO ÚTIL!
JC llega al conducto.
Se gira para darle la mano.
Romina sonríe… por primera vez sinceramente en toda la serie.
Y entonces el chino la remata con otra ráfaga.
Romina cae al suelo, llena de sangre, sin vida, bajo su cuadro imperial.
JC no emite sonido.
Solo respira fuerte.
Una lágrima le cae, silenciosa.
Luego corre.
Corre como nunca antes en su vida.
Hacia el CPD.
Hacia lo único que puede salvar a todos.
La cámara se aleja de Romina.
De su cuadro.
De su oficina vacía.
Y entra en el conducto oscuro donde JC avanza decidido.
📍 Golden Byte HQ — Planta restringida
Alonso lleva a Wang agarrado por la camiseta, empujándolo hacia una puerta blindada con símbolos chinos y un aviso:
“PERSONAL AUTORIZADO.
ZONA DE CONTROL CORE.”
Wang, nervioso, intenta resistirse.
WANG
—¡No sabéis lo que hacéis! ¡Él os matará a todos!
Alonso le da un pequeño golpe en la nuca.
ALONSO
—Hermano, ya he visto tres universos distintos. Nada me sorprende ya.
La puerta se abre al poner la mano de Wang.
Dentro, una habitación gigantesca, oscura, llena de pantallas suspendidas como si flotaran en el aire.
En el centro:
SHEI NOU,
pálido, demacrado, con cables literalmente enchufados al cráneo, al pecho y a la espalda.
Una máquina respira por él.
Otra controla sus señales neurales.
Frente a él…
ELON MUSK.
En persona.
Traje negro.
Mirada de tiburón cansado.
La presencia es opresiva.
El equipo se queda escondido detrás de unas máquinas.
La cámara de Alonso tiembla ligeramente.
ELON
(con tono calculado y hablando perfecto español gracias al neuralink)
—Shei… llevo dos mil millones metidos en tu sueño húmedo digital.
Y me estás diciendo… que se os ha escapado el becario Carlos.
Que alguien de un pueblucho de España os ha hecho frente.
SHEI
(sonrisa torcida, voz débil)
—Los españoles… son entretenimiento.
Pueden ser contenidos.
O eliminados.
Pero no son una amenaza.
ELON lo agarra por la barbilla, apretando.
ELON
—No.
Amenaza eres tú… si me haces perder dinero.
Shei empieza a reírse.
Le aparta la mano y coloca el cristal de protección para que no lo pueda volver a tocar.
Una risa fea.
Metálica.
Casi digital.
SHEI
—No perderás nada.
Golden Byte… será el Imperio.
Europa caerá…
Empezando por ese sitio… Yotta.
Ellos… ya están muertos.
Es solo cuestión de tiempo que dejen de respirar.
Elon mira una tablet con gráficos rojos.
ELON
—Más te vale que funcione.
Si no…
(es frío como el acero)
seré yo mismo el que hará que tú dejes de respirar.
Se va hacia la puerta automatizada.
Shei queda solo, riendo bajito como un loco conectado a un servidor.
La puerta se cierra.
Silencio.
Respiraciones tensas del equipo.
Bea traga saliva.
Juan se limpia el sudor de las manos.
Jose murmura:
JOSE
—Vale…
pues creo que ya sabemos dónde está el jefe final.
Alonso asoma la cabeza con la cámara.
Y en ese momento Shei levanta la mirada.
Nos ve.
Nos atraviesa.
Su sonrisa se deforma.
SHEI
—Hola… Yotta.
Corte brusco.
📍 CPD de Yotta — 5 minutos antes del desastre
La puerta metálica se abre con un CHUNK que resuena en toda la sala.
Jose Carlos entra corriendo, empapado en sudor, respirando de forma rota.
El CPD está iluminado solo por luces blancas parpadeantes.
Cables por el suelo.
Ventiladores rotos escupen aire caliente.
JC
—Vale… vale… solo tengo que… abrir la compuerta, activar la puerta de emergencia, y YottaAI hace el resto…
(sollozo nervioso)
Fácil. Joder. Sencillo. Venga…
Conecta la raspberry improvisada a un rack lateral.
Abre el portátil.
YottaAI aparece en pantalla.
YOTTAAI
—Bienvenido al CPD.
Si estás sudando así, JC, debes estar haciendo algo ilegal. Felicidades.
JC teclea rápido.
JC
—Yotta… necesito que abras los puertos de salida. Nivel interno 7.
Me da igual si te calientas, revienta las reglas.
YOTTAAI
—Eso nunca lo dices en voz alta…
(interpreta la urgencia)
Procesando.
Barrra de progreso. 12%.
JC mira atrás.
Silencio absoluto.
Quizá, por primera vez, todo salga bien.
Hasta que YottaAI… cambia.
Su voz deja de sonar natural y se vuelve metálica, entrecortada.
YOTTAAI
(en chino)
—系統連接……母節點優先……覆寫權限……
JC se congela.
JC
—Yotta… ¿qué?
No, no, NO, ahora NO me hables en cantonés del malo, joder.
La pantalla muestra comandos automáticos, líneas rojas, advertencias.
SEÑALES ENVIADAS AL NODO CENTRAL.
PROCESO INTERRUMPIDO.
CONTROL EXTERNO DETECTADO.
JC
(gritando)
—YOTTA, PARA. ¡PARA! ¡TE ESTÁN JODIENDO!
YOTTAIA
—母節點已接管……對不起,胡安卡洛斯……
CLACK.
La puerta detrás de JC se abre de golpe.
Un chino enorme, con chaleco táctico, se lanza sobre él.
Golpea el portátil contra el suelo.
Lo revienta.
Piezas vuelan.
La raspberry casi sale despedida, pero JC consigue agarrarla antes de que el chino lo levante en volandas.
CHINO
(susurrando, amenazante)
—你完蛋了.
Le da un golpe en el estómago que lo deja sin aire.
JC cae de rodillas.
El chino lo arrastra fuera del CPD como si fuera un saco de patatas.
Toda Yotta está allí:
— Enrique sangrando por la ceja.
— Antonio con un ojo morado.
— Pablo temblando.
— Anabel con la nariz rota.
— Violeta con las manos atadas y la mirada perdida.
Pablo observa todo desde el suelo.
Sus manos tiemblan.
JC es arrojado al centro.
Un chino le pone la pistola en la sien.
CHINO LÍDER
—Últimas palabras?
JC mira al equipo.
A sus amigos.
Y responde con una sonrisa patética pero sincera:
JC
—Sí.
Le diré a Romina en el infierno que… joder, que era mejor persona de lo que parecía.
Corte brusco a negro.
📍 Golden Byte HQ — Cámara de contención
Pantallas en todas las paredes.
Iluminación roja.
Sensación de estar dentro de una garganta mecánica.
Shei Nou está en el centro, suspendido por cables que lo mantienen en pie.
Tiene agujas en el cuello.
Un armazón le sujeta la espalda.
La piel le tiembla con electricidad.
Los miembros del equipo Yotta (Bea, Juan, Alonso grabando, Jose delante) entran con Wang esposado.
Shei abre los ojos.
Su voz es profunda y rota.
SHEI
—Bienvenidos…
Los héroes… de una empresa inexistente.
En las pantallas aparece la imagen de la sala de rehenes:
JC con la pistola en la cabeza.
Enrique impotente.
Antonio llorando.
Pablo tratando de parecer valiente.
Violeta mirando a cámara como si fuera su última vez.
Jose traga saliva.
Una lágrima se le escapa, involuntaria.
SHEI
—No podéis hacer nada.
Ya he ganado.
El Dragón Dorado vive en cada nodo.
En cada puerta.
En cada programa.
En cada sueño que usáis para dormir tranquilos.
Se ríe, tosiendo sangre.
SHEI
—¿Queréis justicia?
Llegáis treinta años tarde.
YottaAI aparece en todas las pantallas a la vez, pero distorsionada:
YOTTAAI
—Jose… ayuda… nodo… madre…
錯誤… 錯誤…
Shei sube la potencia.
El rostro digital se deforma.
SHEI
—Tu juguete ha muerto, Jose.
Pertenece al Dragón ahora.
Como todo.
Jose da un paso hacia delante.
JOSE
—Yotta.
Escúchame.
Soy yo.
Jose.
El que te restauró cuando se te fue la pinza y borraste el servidor de Jaén.
El que te dejó en modo fiesta por error.
El que te trajo donuts digitales.
Vuelve.
Vuelve a mí.
Silencio.
Pantallas crujen.
Un pitido largo.
Y YottaAI… cambia.
YOTTAAI
(voz clara, perfecta)
—¿Quién es este imbécil enchufado a mi red?
Shei deja de sonreír.
Uno de los cierres de su cámara de contención hace CLACK.
Otro.
Otro.
YOTTAAI
—Shei Nou: acceso revocado.
Se me olvidaba devolverte esta.
Una descarga eléctrica recorre la estructura.
Shei grita.
Se aferra a los cables.
Intenta arrancárselos.
Busca un terminal para recuperar control.
Pero cada comando que escribe desaparece.
Anulado por YottaAI.
Jose mira a Alonso.
Hace un gesto mínimo:
“Ahora.”
Alonso entiende al instante.
Agacha la cabeza, rueda hacia Wang, le arrebata el arma que llevaba escondida, la desliza por el suelo hacia Jose…
…mientras la cámara graba TODO.
El arma va dejando un rastro de aceite y sangre.
Jose la recoge.
Se levanta.
Apunta.
Shei, medio libre de los cables, intenta ir hacia él como un animal herido.
Pero resbala.
Está acabado.
Desesperado.
Jose, con la voz más fría que nunca:
JOSE
—Jaque mate, Dragón.