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“La Sitcom de los Devs Manchegos” — Episodio EX5

Imagen del episodio

El Origen del Dragón

«Antes del caos, hubo un contrato.»

📅 2025-10-29

📺 Temporada S — 🎞️ Episodio EX5

Estado: 🟢 Público

(Plano de Enrique, 40 años, gafas de sol, café en mano, frente a la puerta oxidada.)

ENRIQUE:
Aquí empezó todo.
(sonríe)
Bueno, empezó… y casi acabó.

(Ríe, abre la puerta metálica que chirría como si gritara.)

ENRIQUE:
Cuidado con el escalón. Siempre nos caíamos aquí.
En verano era peor. El suelo ardía y los rollos de césped se pegaban entre sí.
(pausa)
Lo llamábamos “el abrazo verde”.

(La cámara entra. Dentro, silencio, muebles viejos, archivadores abiertos.)

ENRIQUE:
Aquí estaba mi mesa.
(Señala un escritorio lleno de polvo)
El ordenador era de pantalla de tubo. Tenía fondo de pantalla de un atardecer y virus de amanecer.

(Ríe solo. Se quita las gafas, se pone serio un segundo.)

ENRIQUE:
Y aquí… aquí trabajaba Roberto.
(suspira)
Gran vendedor.
Pésimo todo lo demás.

(Mira al techo. Silencio breve.)

ENRIQUE:
Esto, chicos, era Novartix Trading S.L.
Exportábamos de todo: césped, camisetas, linternas que no alumbraban, y una vez —no me preguntéis por qué— mil peines con Bluetooth.

(La cámara tiembla de risa.)

ENRIQUE:
Y entonces, cuando todo iba más o menos bien, llegó el trato con China.
(se gira hacia la cámara)
Y ahí… empezó la historia.

(Fundido a blanco. Sonido de fax. Ruido de oficina. Música retro tipo 2013, con flauta midi y ritmo de teléfono fijo.)

🎬 Escena 1 — “El Imperio del Papel”

Lugar: Interior de Novartix Trading S.L., 2013.
Hora: 09:23.
Tono: Comedia coral de oficina industrial.

(Plano general: humo de tabaco, impresoras sonando, tres ventiladores girando lentos. Una secretaria teclea en un ordenador con Windows XP. Archivos, sellos y tazas por todas partes.)

ROBERTO (gritando desde otra sala):
¡Enrique! ¿Dónde está la factura de los rollos de césped de 12 metros?

ENRIQUE (desde su mesa):
¡En el archivador azul!

ROBERTO:
¿El que tiene forma de microondas o el que se mueve?

(Corte rápido: Enrique aparece en el pasillo con una carpeta doblada y expresión de resignación.)

ENRIQUE:
Si organizases los papeles como organizas tus fiestas, esto funcionaría.

ROBERTO:
No puedo organizar algo aburrido, Enrique.
(Señala una montaña de papeles que tiembla levemente.)
Además tiene voluntad propia.

(Ríen dos empleados más, Mari Carmen (contable) y Toni (almacén), que pasan con cajas.)

MARI CARMEN:
El fax se ha atascado otra vez con la oferta de los chinos.

TONI:
He probado a soplar. No ayuda.

ENRIQUE:
¿Soplar? ¿Qué es esto, una Nintendo?

(Roberto se levanta con su vaso de whisky-cola matutino. Se apoya en el archivador que se tambalea.)

ROBERTO:
Enrique, tú no lo entiendes.
El mercado está cambiando.
China es el futuro.
(sonríe con dientes manchados de nicotina)
Y yo tengo el contacto perfecto: Shei Nou.

ENRIQUE:
¿Quién es ese?

ROBERTO:
Un empresario de confianza. Dice que quiere mover césped artificial y ropa.
Tiene una fábrica enorme.
Y dice que si vamos allí, nos enseña cómo multiplicar beneficios.

MARI CARMEN:
¿Tienes datos de otros clientes?

ROBERTO:
(riendo)
Los datos… sobran cuando hay confianza internacional.

(Todos lo miran con una mezcla de terror y costumbre.)

ENRIQUE:
Roberto, cada vez que dices “confianza internacional” acabamos en el cuartel de la Guardia Civil.

ROBERTO:
(riendo)
Exageras. Solo fue aquella vez.

(Pausa. Se oye de fondo una alarma del fax que echa humo.)

ENRIQUE:
(suspira)
Vale, haz una cosa: consígueme los datos de la fábrica.
Si es serio, viajamos.
Pero ni una palabra de negocios ilegales, ni estafas, ni alcohol en aduana.

ROBERTO:
Prometido.
(levanta la copa)
Bueno, casi prometido.

(Mari Carmen se acerca a Enrique con un fax nuevo en la mano.)

MARI CARMEN:
Ha llegado esto.
(Se lo pasa. Enrique lo lee en silencio. En el papel: “欢迎来到广州 — Bienvenidos a Guangzhou”).

(Enrique levanta la vista. Música épica cutre empieza a sonar.)

ENRIQUE:
Pues parece que… nos vamos a China.

(Roberto sonríe eufórico. Mari Carmen y Toni se miran horrorizados. Un rollo de césped cae al suelo. Fundido a negro.)

 

🎬 Escena 2 – “Destino Guangzhou”

Lugar: Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, zona internacional.
Hora: 05:45 a.m.
Sonido ambiente: megafonía, maletas rodando, una voz lejana diciendo “el vuelo 382 con destino Guangzhou…”

(Plano general: Enrique, con camisa planchada y maletín perfectamente cerrado, espera sentado leyendo un dossier de exportaciones. A su lado, Roberto aparece con una cerveza en mano, gafas de sol y una chaqueta de cuero que huele a resaca.)

ENRIQUE:
No son ni las seis, Roberto.

ROBERTO:
Precisamente. Hay que hidratarse antes del vuelo.
(señala la lata)
Zumo de cebada: natural y antioxidante.

ENRIQUE:
Eso no es hidratación. Es un estilo de vida equivocado.

ROBERTO:
(sonríe)
Por eso me elegiste como socio.
Tú pones la cabeza.
Yo pongo…
(pausa dramática)
la cintura.

ENRIQUE:
Y el hígado.

(Pasan dos azafatas. Roberto intenta saludar con un gesto de “seducción” que se parece más a un calambre. Enrique baja la cabeza, avergonzado.)

ENRIQUE:
Si te detienen antes de despegar, vuelo yo solo.

ROBERTO:
Si me detienen, negocia mi extradición.
(pausa)
Y pídele a Mari Carmen que cuide mis peces.

(Anuncio por megafonía: “Pasajeros del vuelo 382 con destino Guangzhou, embarquen por la puerta B12.”)

ENRIQUE:
Vamos.

(Se levantan. Roberto intenta subir al avión con una bolsa de Duty Free llena de botellines.)

AZAFATA:
Señor, no puede subir eso al avión.

ROBERTO:
¿Ni una para el piloto? Es superstición.

AZAFATA:
(seca)
Ni superstición, ni pollas en vinagre.

(Roberto la mira, sonríe con desparpajo y entrega una mini botella.)

ROBERTO:
Entonces… para ti. Por si se retrasa el vuelo.

(Ella le devuelve la botella con gesto profesional. Enrique arrastra a Roberto hacia el embarque con una mueca de impotencia.)

✈️ Corte: Interior del avión

Lugar: Vuelo Madrid–Guangzhou.
Hora: 08:20.
Ruido: turbinas, pasajeros dormidos, un bebé llorando en la fila de atrás.

(Enrique revisa documentos. Roberto está mirando el catálogo de ventas a bordo.)

ROBERTO:
Oye, mira esto.
(enseña una página)
Un reloj que proyecta la hora en el techo. Si eso no es innovación, no sé qué lo es.

ENRIQUE:
Tampoco sabes qué es innovación. No sabes ni lo que es un día sin resaca.

ROBERTO:
(suspira)
Eres un hombre sin visión, Enrique.
El futuro está en lo absurdo.

(De fondo, una voz en inglés anuncia el servicio de comida. Roberto levanta la mano entusiasmado.)

ROBERTO:
¿Tienen callos a la madrileña?

(Azafata: “No, señor.”)

ROBERTO:
Entonces no es un vuelo español.

(Enrique se tapa la cara con la mano. Corta a la llegada a China.)

🛬 Corte: Llegada a Guangzhou

Lugar: Aeropuerto de Guangzhou Baiyun.
Hora: 07:35 (hora local).
Música: flauta china moderna con base electrónica.

(Plano: Enrique y Roberto con ojeras, rodeados de maletas. Esperan un cartel que diga “NOVARTIX”.)

ROBERTO:
¿Seguro que nos recogen?

ENRIQUE:
Eso pone el correo: “Un traductor amable y de confianza”.

(Se acerca un joven con gafas gruesas, camisa de cuadros y un cartel escrito con rotulador que dice: “ENRIKE TRADING SPANISH MASTER”.)

ENRIQUE:
Debe ser él.

WANG CHUN (sonriente):
¡Hola, Enrike! ¡Bienvenidos a Guangzú!
Yo soy Wang Chun, traductor profesional y karaoke aficionado.

ROBERTO:
Encantado, Wang. ¿Tú también bebes antes de trabajar?

WANG CHUN:
Solo los días que acaban en “day”, Monday, Sunday, Everyday...

(Ríen los dos. Enrique mira al cielo, en modo “ya está, esto va a salir mal”).

ENRIQUE:
Wang, ¿tenemos coche al hotel?

WANG CHUN:
Sí, sí. Mi primo tiene coche.
Bueno… es moto.
Pero grande.

(Corte: plano siguiente, los tres subidos en un tuk-tuk inestable con las maletas colgando. Música pop china de fondo.)

ROBERTO (gritando):
¡Esto es vida, Enrique! ¡Aire libre, negocio y colesterol al viento!

ENRIQUE:
¡Calla y agárrate bien la libreta!

(El tuk-tuk se desvía, pasa entre mercados, gallinas, puestos. Wang canta “Despacito” con pronunciación inventada.)

WANG:
“Dees-pas-chi-tóóó…”

ROBERTO:
¡Este tío vale oro!

ENRIQUE:
O plomo, según cómo acabe el viaje.

(Fundido a negro. Texto en pantalla: “GUANGZHOU, CHINA — 2013”.)

 

🎬 Escena 3 — “La Noche del Dragón”

Lugar: Guangzhou, China.
Hora: 18:00 — llegada al hotel / 21:00 — cena callejera.
Ambiente: luces de neón, humedad, tráfico y olor a aceite recalentado.
Música: jazz asiático de fondo con sintetizador.

(Plano: Enrique y Roberto llegan al hotel. Un edificio con un cartel luminoso que parpadea: “HOTEI DORADO INTERNATIONAL WELCOM YOU”.)

ENRIQUE:
(susurra)
Si lo han escrito mal en el cartel, ¿qué habrán hecho con las camas?

ROBERTO:
Relájate, Enrique. Esto es exótico.
(Señala el cartel)
Mira, tiene cinco estrellas.

ENRIQUE:
Tres de ellas dibujadas con rotulador.

(Wang Chun llega con una sonrisa, cargando las maletas.)

WANG CHUN:
Hotel bueno, barato. Con desayuno chino.
Huevos, arroz… y pepino caliente.

ROBERTO:
¿Pepino caliente?
(sonríe)
Interesante combinación.

(Enrique lo fulmina con la mirada.)

🏨 Interior del hotel

(Recepción. Un pez en una pecera nada en círculos. La recepcionista habla rápido en mandarín. Wang traduce libremente.)

RECEPCIONISTA (en chino):
—Deben presentar pasaporte y depósito de seguridad.
WANG:
Dice que les da la bienvenida y que confía en los empresarios españoles.

ENRIQUE:
¿Seguro que ha dicho eso?

WANG:
Más o menos.

(Roberto intenta firmar en el registro y derrama una gota de cerveza que llevaba en el bolsillo.)

ENRIQUE:
¿Has traído cerveza al check-in?

ROBERTO:
La hidratación no descansa.

(Se giran. El pez de la pecera se queda flotando boca arriba. Pausa.)

ENRIQUE:
Perfecto. Ni el pez ha aguantado pasar la noche aquí.

🍢 Escena 3.2 — “Cena en el mercado nocturno”

Lugar: Mercado callejero lleno de puestos de comida.
Luces rojas, grillos, vapor, música pop china.

(Wang les guía entre los puestos.)

WANG:
Comida auténtica. Sin turistas. Muy local.

(Plano: Enrique mirando con horror una parrilla llena de pinchos de escorpión y otras cosas.)

ENRIQUE:
¿Eso es pollo?

WANG:
Sí. Pollo… de tierra.

ENRIQUE:
¿Pollo de tierra?

WANG:
Cucaracha.

(Enrique retrocede. Roberto ya tiene uno en la boca.)

ROBERTO (masticando):
Crujiente. Falta sal.

(Un niño local lo mira con cara de asco.)

ENRIQUE:
¿Tú sabes que probablemente estás comiendo algo con DNI?

ROBERTO:
Enrique, si vamos a triunfar en los negocios chinos, hay que comer como ellos.

(Bebe de un vaso con un líquido turbio.)

ENRIQUE:
¿Qué es eso?

WANG:
Licor de serpiente.

ROBERTO (riendo):
¡Brinda conmigo, Enrique! ¡Por la globalización!

(Le pasa el vaso. Enrique lo huele, se le empañan los ojos.)

ENRIQUE:
Esto huele a VIH.

🍶 Escena 3.3 — “El lío del borracho”

Lugar: misma calle, 23:45.
Roberto ya va completamente ebrio. Enrique intenta pagar y volver al hotel.

ROBERTO (voz alta):
¡Enrique! ¡Vamos a abrir una filial aquí mismo!
(pausa, a un transeúnte)
¡Tú! ¿Quieres césped artificial?

(El hombre lo ignora. Roberto insiste, saca una tarjeta de Novartix empapada de licor y se la pega en la frente.)

ENRIQUE:
Déjalo, por favor.
Vamos al hotel.

ROBERTO:
Tú no entiendes el negocio internacional. Hay que mezclarse con la cultura.
(Se sube a una mesa y empieza a cantar “Clavelitos” desafinado.)

WANG (riendo):
Canta bien. Malo negocio, pero buen karaoke.

(Dos policías locales se acercan.)

ENRIQUE (nervioso):
Wang… diles que estamos… grabando un anuncio.

WANG (en chino, improvisando):
—Estos dos son actores españoles haciendo una película sobre el comercio global.

(Los policías miran a Roberto, que sigue cantando y levantando la botella como micrófono.)

POLICÍA (en chino):
—Dile al gordo que se baje.

WANG:
Dice que le encantan las películas europeas.

(Enrique respira aliviado, mientras Wang finge traducir con cara seria.)

🏨 Escena 3.4 — “Vuelta al hotel”

Lugar: Habitación del Hotei Dorado.
Hora: 01:30 a.m.

(Plano: Enrique deja a Roberto en la cama, que ronca abrazado a una lámpara.)

ENRIQUE:
Mañana tenemos reunión a las nueve.
Si sobrevives, me avisas.

(Se gira. Roberto murmura dormido.)

ROBERTO (medio dormido):
Diles… que compren… más césped.

(Enrique suspira. Se sienta en su cama, coge su libreta y escribe:)

“Primer día: Roberto sigue siendo Roberto.
Traductor sospechoso.
Hotel dudoso.
Comida peligrosa.
Mañana: reunión con Shei Nou.
Posible estafa al 80%.”

(Cierra la libreta, se apaga la luz. Ruido de grillos. Y una cucaracha cruza la pantalla como firma del destino.)

 

🎬 Escena 4 — “El Trato Dorado”

Lugar: Fábrica de Shei Nou, a las afueras de Guangzhou.
Hora: 10:02 a.m.
Ambiente: neblina industrial, olor a plástico y aceite caliente.
Música: versión instrumental de “Eye of the Tiger” tocada por flautas chinas desafinadas.

(Plano de una van blanca bajando una cuesta entre naves industriales. Dentro, Enrique con su libreta, Roberto con gafas de sol y una botella de agua sospechosa, y Wang Chun al volante, sonriendo demasiado.)

ENRIQUE:
Dijiste que era una fábrica moderna.
Esto parece la versión pirata de Campollano.

WANG:
No, no. Es moderna. Tiene WiFi y tres extintores nuevos.
(sonríe)
Bueno… dos y medio.

ROBERTO:
Bah, Enrique, no seas quisquilloso.
Si los productos son buenos, da igual que nos hagan una aspiradora o un palo de escoba.

(Llegan a la puerta. Un enorme cartel reza: “SHEI NOU MANUFACTURE — QUALITY, HONESTY, SUCCESS”.
Debajo, un perro dormido. Un operario lo salta sin inmutarse.)

ENRIQUE (susurrando):
Honesty, dice.
Eso ya me da miedo.

(Wang les abre la puerta. Dentro, un bullicio de trabajadores, máquinas, vapor, y un tipo trajeado en el centro: Shei Nou, sonriente, impecable, con un traje crema y un pin de dragón dorado.)

SHEI NOU (en inglés, acento fuerte):
Welcome! Welcome, Spanish friends!

WANG (traduciendo libremente):
Dice que sois los socios más importantes del mes.
(pausa)
O del día. No entendí bien.

ROBERTO:
¡Encantado, Shei Nou!
(le da una palmada en el hombro con confianza)
He oído que haces milagros con el césped.

SHEI NOU (sonríe incómodo):
Miracles… yes. Many miracles.
(pausa, bajando el tono)
Business is good. Money is fast.

(Enrique anota discretamente en su libreta: “Money is fast = peligro”).

🏭 Interior de la fábrica

(Shei Nou los guía entre máquinas que suenan como monstruos metálicos. Se ven rollos de tela, motores, y trabajadores que los miran sin expresión.)

SHEI NOU:
We make everything here. Clothes, fake grass, toys, dreams.

WANG:
Dice que hacen ropa, césped, juguetes… y sueños.

ENRIQUE:
¿Sueños?

ROBERTO:
Eso es marketing emocional.
(sonríe)
Aprende, Enrique.

(Shei Nou los lleva a una vitrina con camisetas con logos falsos: “Addibas”, “Nkie”, “Pollo Ralph Lauren”).

ENRIQUE:
(susurrando)
Esto no es legal.

ROBERTO:
Legalidad es una palabra muy relativa, Enrique.
Además, ¿has visto la calidad de estas copias?

ENRIQUE:
(serio)
Eso es lo que me preocupa.

(Shei Nou abre una puerta lateral. Dentro, una mesa con copas de vino, ventiladores, y un póster con el texto “EUROPEAN EXPANSION PLAN”).

SHEI NOU:
We make deal. You export to Spain.
Big money, small taxes.
(pausa)
If problem, my lawyer fix problem.

WANG (traduciendo):
Dice que la operación es legal, que se ocupa de todo.

ENRIQUE:
¿De todo?

ROBERTO:
¡Perfecto!
(alza su copa)
Por el futuro.
(se la bebe de un trago)

(Enrique no brinda. Se acerca a Wang.)

ENRIQUE (en voz baja):
Wang, ¿de verdad ha dicho que es legal?

WANG (titubea):
Bueno… ha dicho que es “no problema”.
En China “no problema” puede significar muchas cosas.

(Corte a Roberto, que ya está firmando un documento sin leerlo.)

ENRIQUE:
¡Roberto! ¡No firmes nada!

ROBERTO:
Tranquilo, es un precontrato simbólico.
Mira, solo hay un dragón dibujado.

ENRIQUE:
(susurrando)
Precisamente eso me preocupa.

🧧 Escena 4.2 — “Banquete de los errores”

Lugar: Restaurante privado de la fábrica.
Hora: 14:30.
Ambiente: luces rojas, copas de licor, y un camarero que nunca deja de llenar los vasos.

(Enrique y Roberto sentados con Shei Nou y Wang. En la mesa: platos de aspecto dudoso, incluido uno con algo que parece moverse.)

SHEI NOU:
Eat! For health and success!

WANG:
Dice que si no coméis, da mala suerte.

(Roberto ya ha metido un bocado de algo con tentáculos.)

ROBERTO:
Mmm… textura interesante.

ENRIQUE:
Eso tiene ventosas.

ROBERTO:
Y sabor.

(Shei Nou brinda con ellos. Roberto levanta su vaso y brinda con él, eufórico.)

ROBERTO:
¡A la amistad chino-española y al césped artificial que nos hará millonarios!

(Wang traduce. Shei Nou sonríe, pero hay un brillo frío en su mirada.)

SHEI NOU (en chino):
—El español gordo será útil. El otro pregunta demasiado.

WANG (fingiendo traducir):
Dice que sois hombres sabios y prudentes.

(Enrique lo observa con desconfianza, mientras el camarero sirve más copas.)

ENRIQUE:
Wang…
¿“prudente” en chino se pronuncia igual que “ingenuo”?

WANG (sudando):
Depende del tono.

🕯️ Escena final: “Presagio”

(Ya de noche, los tres salen del restaurante. Roberto camina tambaleante, cantando “La Macarena” con Shei Nou siguiéndole el ritmo. Enrique va detrás, serio, mirando el cielo contaminado.)

ENRIQUE (voz baja):
Esto huele a trampa.
(pausa)
Y no solo por la comida.

(Plano final: un contrato doblado sobresale del bolsillo de Roberto. En el encabezado, en rojo, se lee:
“ACUERDO DE TRANSFERENCIA DE RESPONSABILIDAD LEGAL — CONFIDENCIAL”.)

(Fundido a negro. Música inquietante. El logo de “Novartix Trading S.L.” parpadea sobre una foto de la fábrica.)

 

🎬 Escena 5 — “El Dragón y la Máquina”

Lugar: Fábrica de Shei Nou.
Hora: 13:47 p.m.
Ambiente: calor, tensión, olor a grasa industrial y a traición.

🧧 Escena 5.1 — “El contrato dorado”

(Plano general. Enrique, Roberto y Wang están sentados en una sala privada dentro de la fábrica.
Shei Nou sonríe, sosteniendo una carpeta roja con un dragón dorado estampado. Hay vino, copas y demasiada amabilidad.)

SHEI NOU:
My Spanish friends… time to make real business.
One more paper. Small one. Formality only.

(Sonríe. Saca una hoja en blanco con un sello rojo en una esquina. El mismo dragón del contrato anterior.)

ENRIQUE:
¿Otra vez el dragón?
Cada vez que lo veo, me da urticaria.

WANG (traduciendo):
Dice que el dragón trae buena suerte y prosperidad.
(sonríe forzado)
Y que firmar en blanco demuestra confianza.

ROBERTO:
(riendo, ya algo tenso)
Hombre, Enrique, no seas paranoico.
Firmar un papel en blanco es como… firmar una servilleta en un bar.

ENRIQUE:
Exactamente.
Y nunca has firmado nada bueno en una servilleta.

(Shei Nou habla en voz baja, muy calmado, casi hipnótico.)

SHEI NOU (en inglés):
Business is trust.
Without trust… no future.

WANG (traduciendo):
Dice que sin confianza, no hay éxito.

ENRIQUE:
Y sin cerebro, hay cárcel...

(Shei Nou le tiende la pluma a Enrique. Roberto le sonríe nervioso.)

ROBERTO:
Anda, Enrique, firma.
Así cerramos todo, cobramos y nos vamos a España.

ENRIQUE (mirando la hoja):
¿Y qué pone?

WANG:
Todavía nada. Se imprime después.

(Silencio.)

ENRIQUE:
Eso es lo preocupante.

(Shei Nou se inclina, con voz más fría.)

SHEI NOU:
You don’t trust me?

ENRIQUE:
Confío… pero solo en los números.
Y este papel tiene cero.

(Wang traduce mal, intentando suavizarlo.)

WANG:
Dice que confía en su… numerología espiritual.

SHEI NOU:
Good! Then sign.

ENRIQUE:
No.

(Tensión. Roberto intenta reírse para rebajar el ambiente.)

ROBERTO:
Bueno, tampoco pasa nada si no…

(Shei Nou levanta la mano y hace una señal. Un asistente entra con un montón de copias.
Se las tira a la mesa: son los contratos ya impresos, con el dragón.)

ENRIQUE:
¿Qué es esto?

SHEI NOU:
Export reports. Official.
Roberto signature here.

(Enrique los revisa y su expresión cambia por completo.)

ENRIQUE:
Esto es una trampa.
Has usado el contrato en blanco de Roberto…
(pausa)
…y has impreso sobre él una transferencia de responsabilidad.

WANG (bajando la mirada):
Sí…

ROBERTO:
¿Perdona?

ENRIQUE (leyendo):
“El firmante, Roberto Álvarez, asume toda responsabilidad legal por las exportaciones de Shei Nou Manufacture hacia Europa.”
(pausa)
Roberto… acabas de firmar una condena.

ROBERTO (pálido):
Eso no puede ser… ¡Wang, tradúcele que fue un error!

WANG:
Ya lo sabe.

(Silencio absoluto. Shei Nou sonríe con los ojos vacíos.)

SHEI NOU:
Not error. Just business.

(Roberto se levanta, fuera de sí.)

ROBERTO:
¡Hijo de—!

(Shei Nou chasquea los dedos. Dos guardias aparecen. Enrique intenta interponerse.)

ENRIQUE:
¡No hagas esto!

SHEI NOU:
He already did.

(Roberto se abalanza sobre Shei, pero los guardias lo reducen y se lo llevan.
Gritos. Enrique trata de seguirlos, pero Wang lo detiene con un gesto triste.)

WANG:
Ya está hecho, Enrique.
La policía china ya viene.

ENRIQUE:
¿La policía? ¿De parte de quién?

WANG:
De Shei. Todo estaba calculado.

🚨 Escena 5.2 — “La cárcel del dragón”

(Corte rápido. Roberto en una celda, sudoroso, gritando desde la ventana.
Enrique lo mira desde fuera, impotente. Lluvia, sirenas, caos.)

ROBERTO:
¡Tú me metiste en esto!
¡Eras mi socio, Enrique!
¡Mi hermano!

ENRIQUE:
¡Fuiste tú quien firmó!
¡Tú hiciste la firma, no yo!

ROBERTO (furioso):
¡Púdrete en tu empresa, rata de papeles!

(Los guardias lo empujan hacia dentro. Enrique da un paso atrás, completamente mojado.
Su cara ya no es la del joven ambicioso: es la del hombre que no va a olvidar esto nunca.)

ENRIQUE (voz baja):
Si alguien va a pudrirse… no seré yo.

🌙 Escena 5.3 — “La venganza”

Lugar: Fábrica vacía.
Hora: 23:50.
Ambiente: luces de neón parpadeantes, sonido de maquinaria encendida.

(Enrique entra solo, mojado, con un abrigo empapado. Se oye a Shei Nou hablando por teléfono en su oficina, riéndose.)

SHEI NOU (en chino):
—El español tonto está en prisión. Todo limpio.
—Mañana envío el dinero.

(Enrique aparece detrás de él, en silencio. En su mano: una llave inglesa.)

ENRIQUE (frío):
Limpio…
Sí.

(Shei se gira. Sonríe al verle.)

SHEI NOU:
Ah, Enrique.
You understand now.
Business… always eat small fish.

ENRIQUE:
Pues hoy el pez se traga al tiburón.

(Lo agarra del cuello de la chaqueta y lo empuja hacia las máquinas de producción.
Shei intenta resistirse, grita en chino, pero resbala y cae contra una cinta transportadora de césped sintético.
Se oye un ruido seco, una mezcla de golpes y vapor. Luz roja.
Enrique lo observa con el rostro helado.)

ENRIQUE:
Honesty, ¿eh?
Eso decía el cartel.

(Apaga las luces. Sale caminando sin mirar atrás. La cámara enfoca el suelo: un charco verde viscoso y una mano entre las telas.)

🔥 Escena 5.4 — “Epílogo”

Lugar: Aeropuerto de Guangzhou, madrugada.
Música: instrumental triste de erhu.

(Enrique espera en silencio. Sostiene una carpeta: “Documentos Novartix”.
Un agente chino le devuelve su pasaporte sin hablar. Él asiente y se va.
Mientras camina, se oye su voz en off.)

ENRIQUE (voz en off):
A veces los negocios no se acaban en una reunión.
A veces se acaban en una máquina de césped.
(pausa)
Pero aprendí algo:
Nunca firmes en blanco.
Ni con un dragón.
Ni con un socio borracho.

(Plano final: el avión despegando.
La pantalla del teléfono de Enrique vibra: mensaje de “Wang Chun”).

WANG:
“No todos los dragones mueren, Enrique. Algunos aprenden a volar.”

(Enrique levanta la vista, con una mezcla de miedo y resignación.)

ENRIQUE (voz baja):
Entonces habrá que esperar a que caiga de su vuelo.

(Fundido a negro. Música final con percusión china fusionada con el tema clásico de YOTTA.)

 

🎬 Escena Final — “El Último Dragón”

Lugar: Oficinas de Novatrix Trading S.L., Albacete.
Hora: Viernes, 18:42.
Ambiente: luz anaranjada del atardecer, ventiladores viejos, silencio.
Música: piano suave con sintetizadores, tema de Yotta en versión lenta.

(Plano general de Enrique, solo en su despacho. La oficina está medio vacía. Cajas de cartón, archivadores, una cafetera rota.
El cartel de “NOVATRIX TRADING S.L.” cuelga torcido.
Enrique guarda papeles en silencio. Suspira. Habla a cámara, tono confesional.)

ENRIQUE:
Sin Roberto, la empresa no era nada.
Él vendía, yo arreglaba, y entre los dos… sobrevivíamos.
(pausa)
Pero un día te das cuenta de que hay cosas que ni los excels pueden cuadrar.

(Saca un sobre sellado con el nombre de “Roberto Álvarez” escrito a mano. Lo mira sin abrir.)

ENRIQUE:
A veces pienso en abrirlo.
(pausa)
Y luego recuerdo que… algunas deudas se pagan con silencio.

(Cierra el cajón y sigue hablando.)

ENRIQUE:
Además, aunque saliera ileso, no salíamos limpios.
Legalmente, aunque Roberto firmara, si algún juez cambiaba una coma de la ley, Novatrix podía acabar involucrada, y por lo tanto yo.
Y eso… eso era demasiado riesgo para una empresa que ya solo vivía de recuerdos y papeles.

(Apaga el monitor, se pone la chaqueta y echa una última mirada a la oficina.)

ENRIQUE:
Así que… cerré.
Cerré las persianas, las cuentas, y ese capítulo de mi vida.

(Plano corto. Apaga la luz. Sale. La cámara se queda enfocando el cartel con el logo polvoriento.
Corte suave a una cafetería, ya de noche.)

☕ Escena 6.2 — “Viejos amigos”

Lugar: Bar San Patrick’s, año 2016.
Personajes: Enrique (31), Violeta (30).
Ambiente: luces cálidas, risas, olor a fritura.

(Violeta entra, con energía. Se abrazan. Piden café.)

VIOLETA:
Bueno, cuéntame, ¿qué tal el gran empresario internacional?

ENRIQUE:
En paro.
(sonríe con ironía)
Y con una lista negra en aduanas.

VIOLETA:
Eso suena… a ti.
(suelta una risa ligera)
Si no hay caos, no es Enrique.

ENRIQUE:
Y tú… ¿sigues en la asesoría?

VIOLETA:
Sí, pero… me cansa.
Quiero algo nuevo. Algo… más digital.
Ah, y hay un chico que quería hacer prácticas conmigo, pero no me atrevo a decirle que no sé ni usar GitHub.

ENRIQUE:
¿Git qué?

VIOLETA:
Exacto.
(sonríe)
Se llama José Carlos. Dicen que es un crack. Y… muy serio.

(Enrique sonríe con ternura cansada.)

ENRIQUE:
Serio suena bien. Ya hemos tenido suficientes payasos.

(Pausa. Violeta le mira con compasión. Luego sonríe y dice en voz baja.)

VIOLETA:
¿Y si empezamos algo nuevo?
Una empresa… pequeña.
Con gente lista, responsable, que haga las cosas bien.

ENRIQUE:
¿Y cómo la llamaríamos?

VIOLETA:
No sé.
Algo que suene… grande.

(Se miran. Enrique sonríe con una idea repentina.)

ENRIQUE:
Yotta.
(pausa)
Como los bytes.
La grandeza… pero en unidades de medida.

VIOLETA:
(riendo)
Me gusta.

(Brindan con café.)

🧠 Escena 6.3 — “Presente”

Lugar: Oficina actual de Yotta.
Hora: 20:03.
Ambiente: luz tenue, monitores encendidos, sonidos familiares del servidor y YottaAI tarareando algo digital.

(Jose en su mesa, aburrido, buscando cosas en internet. Abre una pestaña nueva y murmura.)

JOSE (leyendo):
“Shei Nou… fundador de Shein… sobreviviente a accidente industrial…”
(pausa)
“Se cree que fue dado por muerto en una planta textil de Guangzhou.”

(Se muestra la foto: Shei Nou, vivo, con cicatrices horribles, ojos oscuros y sonrisa deformada.)

JOSE:
Vaya historia rara.
(pausa, susurra)
Qué cosas se encuentran cuando procrastinas.

(Minimiza la pestaña. Detrás de él, Violeta mira ropa en Shein en el móvil.)

VIOLETA:
Mira qué barato esto, José.

JOSE:
(sonríe)
Sí… barato.
(murmura para sí)
Demasiado barato.

(Plano detalle: en la pantalla de su ordenador, la noticia sigue abierta detrás.
La foto de Shei Nou se ilumina por un segundo, con el brillo del monitor reflejado en su ojo dañado.)

💌 Escena 6.4 — “Epílogo final”

Lugar: Antigua oficina de Novatrix, años después.
Ambiente: abandonada, polvo, cajas, silencio.

(La puerta se abre. Enrique actual (40) entra con una linterna.
Se acerca al viejo escritorio, lo abre. Saca un sobre sellado con el nombre de Roberto.)

(Se sienta, rompe el sello. Dentro, una carta escrita a mano, con manchas de café y bordes doblados.)

VOZ DE ROBERTO (en off, leyéndola):
“Enrique,
si estás leyendo esto, supongo que ya cerraste la empresa.
Yo… no tengo perdón.
No sé si lo que hice fue por codicia o por miedo,
pero si algún día te cuentan que me mató financieramente un contrato,
no les digas que fue culpa de un dragón.
Diles que fue culpa de mi firma.

Lo siento por todo. Espero volver a verte algún día. Roberto. 31 de Diciembre de 2016”

(Silencio. Enrique deja la carta, la mira unos segundos y sonríe apenas.)

ENRIQUE (en voz baja):
El caos también deja copias…

(Se levanta. Sale de la oficina.
La cámara enfoca la carta una última vez.
Una ráfaga de viento la mueve.
En el suelo, el sello del sobre muestra un dragón dorado, viejo y desteñido.)

(Fundido a negro.
Suena el tema final de YOTTA: mezcla de guitarra, sintetizador y una risa lejana de Jose.)

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